¡Hola metalero!

Hoy por hoy la escena de Colombia está tomando una identidad que a pesar de ser inmadura va en crecimiento. Estamos, de alguna manera, poniendo un pequeño grano de arena para poder exponerle por los medios tecnológicos las bandas y las situaciones que giran en torno al metal de nuestro país, principalmente en nuestra ciudad: Bogotá. En esta ocasión la cita fue en Storm Bar para presenciar un cartel de lujo que tuvo una asistencia increíble.

Antes de comenzar quiero hablar un poco sobre Storm Bar, he visto con el paso del tiempo una gran evolución y un notable compromiso en estas increíbles instalaciones, especialmente quiero resaltar lo referente a sonido e infraestructura; sin duda los administradores siempre han intentado dar un espacio adecuado para lo que ofrecen mejorándolo cada vez más. Sin embargo, también hay cosas que no se tienen totalmente controladas aún como por ejemplo el tema de la ingeniería de sonido. Pareciera que el ingeniero no supiera de metal pues daba un color y un sonido bastante saturados de bajos a las bandas. Espero dicha mejora para poder brindar un momento memorable a los asistentes en la posterioridad.

La primera banda de la noche fue el majestuoso Tumulario, una banda que viene en un crecimiento increíble, con una identidad de sonido y de composición que demuestra que realmente el compromiso y la pasión en cada nota transmite una energía que desgarra a todos los que presencian su manifestación. Un sonido bastante bueno el de esta banda en una presentación llena de gestos agresivos y oscuros por Morgûl que golpea con odio esos tarros y mientras sus vociferaciones invocan la oscuridad del metal de Bogotá.

La siguiente banda fue la conformada por unos dementes que bajo la tarima son unos pelados tranquilos, calmados y hasta silenciosos… pero cuando se suben al escenario realmente se transforman en: ¡unos malditos psicópatas! Hablo de la banda Exiled, una banda de Thrash metal de un nivel brutal, con dos guitarros más sincronizados que un marcapasos que con sus limpios y agresivos riffs, incitan a la violencia y al pogo desenfrenado. Me llamo la atención la actitud del bajista, ese man estaba poseído por una serpiente con un viaje de cocaína jajaja… no lo tomen a mal, pero sus expresiones eran de una serpiente sacando la lengua y mirando con cara de: “voy apuñalarte en un ojo, lo sacaré y me lo comeré”. Eso me voló la cabeza y dije “uff, esa es la energía de alguien que siente lo que hace”. Una banda de alto nivel que se abre paso en la capital y muestra que cada día que pasa las bandas vienen con un nivel altísimo.

Después se sube a tarima el señor Raptor, un Thrash totalmente brutal. Una banda con temas que para la audiencia ya eran conocidos. El público ya afectado por el alcohol y la buena música gritaba y cantaba sus canciones. Yo debo confesar que no conocía la banda… fue la primera vez que los vi, pero me molesto mucho el ingeniero que dejo las guitarras atrás y una voz súper alta, pero bueno… no me amargue con esto e intente disfrutar y conocer a la banda anfitriona de la noche, quienes sin duda dejaron su nombre en alto porque era el lanzamiento de su álbum Asqueroso Humano Existente y por su presentación. Escupían letras de aberración directa y franca hacia la sociedad; eso me gustó muchísimo. Es una banda que quiero conocer más y que invito a los lectores a que la sigan si quieren disfrutar de un Thrash bastante maduro.

Cuando el señor Raptor se baja de tarima se sube la banda Over Thrash, la cual ya había tenido la oportunidad de escuchar antes pero tenía ansiedad de ver como estaba su nueva alineación, y definitivamente me dejaron sin palabras: un baterista con gran feeling y una conexión con el resto de la banda que evoco el sonido vieja escuela del Thrash metal, uff nuevamente, sin palabras, aunque me molestó mucho la actitud de un sector del público que se retiró y no presto la atención que se merece esta banda. En este momento aprovechando este espacio quiero recomendarla, y decirles a los lectores que esta banda suena para romper cráneos contra la tarima. ¡Los felicito! Quiero verlos más adelante.

Finalmente, ya para cerrar la noche y esta reseña, se subieron los santandereanos: Fire. Estos manes desataron el caos en este evento, comenzaron a dejar fluir ese metal de guerra y de odio que termino por contaminar el lugar desde la primera nota. Increíble sonido, se nota el recorrido y el camino tan extenso que han vivido como músicos y como metaleros. Un trio de dementes que llenaron de Thrash metal el lugar e hicieron poguear y golpear a todos los asistentes, era demasiada la furia que nos transmitían con su música… Un clímax cuando tocaron su clásico “Maquinas de matar”, todo el mundo enloqueció ¡y hasta yo me metí a ese pogo! Jajaja…

Realmente se disfruta del metal de este país, y cada día veo que muchas cosas quieren mejorar, pero a veces la parte económica frena los proyectos. Solo se requiere paciencia y compromiso para crear espacios y eventos de calidad. Quiero felicitar y agradecerles a los señores de Mr. Raptor por tan buen evento y por creer en nuestro grano de arena.

Hermano del metal siempre recuerde que todo lo hacemos con las mejores intenciones, y en pro de una escena que tiene un gran futuro y solo necesita que usted comience a vivirla, que en el camino comience a entenderla para que se dé cuenta que todos jalamos para el mismo lado, y si de alguna manera se puede trabajar en equipo apoyando mutuamente el metal que les gusta, los cambios y todas las inversiones podrán tener un buen rumbo.

Los saluda con honor y lealtad por el metal de nuestro país: Colombia, Thrasher Smith de Maldito Metal Colombiano.

No deje de compartir que eso ayuda a que todos se enteren de lo que ocurrió en este festival.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here