El pasado sábado 15 de junio nos encontramos a la espera de uno de los grandes eventos de metal colombiano el “Headbangers Metal fest I” con un cartel repleto de bandas de altísimo nivel, entre ellas: Evilucifer, Shellshock, Torno, Voltage Rage y Witch Hunt. La cita fue en el bar “Rock The Night 80’s” ubicado en la ya conocida “cuadra picha”. Aquella noche habían buenas sensaciones en el ambiente, pasadas las 10 de la noche entre la espera, las carcajadas, los saludos fraternales de amigos del metal que se reencontraban, temas clásicos de la NWOBHM y la emoción del público, se estaba por dar inicio al tan esperado evento, la banda que tenía la responsabilidad de abrir era Voltage Rageque después de diferentes pruebas de sonido estuvo preparada para subirse a la tarima y brindarnos un brutal espectáculo con riffs contundentes, viscerales y con un ritmo clásico del heavy metal tradicional pero con bastante técnica, donde cada instrumento gozaba de un protagonismo casi que homogéneo; con solos de bajo, de guitarra y una batería galopante que fueron suficientes para encender la energía del público, da gusto presenciar el gran nivel de esta banda que entre canción y canción animaba al público que ya cabeceaba, gritaba y apoyaba. Y es que este fue uno de los grandes puntos a favor del evento. La predisposición, la humildad y la entrega del público que fue vital para que el concierto se llevase a cabo de excelente manera; la logística del evento actuó de buena manera, aunque con uno que otro retraso entre bandas, algo ya “normal” en este tipo de eventos. Después de la gran presentación de Voltage Ragese acercaba el turno de Witch Huntotra de las brutales bandas que nos ofrecía este cartel quienes tocaron con un sonido rápido, feroz e intimidante en donde el vocalista mostraba como se articulaba de manera simple pero contundente a la velocidad de los riffs. La potencia de su voz, puso a cabecear a la gran mayoría de los asistentes. Eran ya las 12 y se presentaban algunos problemas con el sonido que retrasaron un poco el orden inicial de los horarios de las bandas. Ya era el turno de Torno… la energía de la banda y el público ya estaba en un 666% con un sonido bastante influenciado del NWOBHM, una banda sólida que nos apabullaba de fuerza y potencia, riffs clásicos y donde era inevitable no agitar la cabeza ante los gritos agudos y poderosos de este vocalista que se alineaban y conjugaban en una noche de culto al Speed / Heavy metal. El público respondía de excelente manera entregando todo de sí, pero con un ambiente amistoso y de total respeto, en la barra había una aceptable atención a los metaleros que agitados llenaban su sed con cerveza y aguardiente. A continuación, a lo que a mí respecta la banda revelación de la noche Evilucifer, una banda emergente que realmente sorprendió y dio un espectáculo increíble, para los que no la conocíamos esta banda fue realmente una exquisitez al escuchar la perfecta sincronía entre el sonido rápido y ochentero de su música, y la increíble voz de su vocalista. Sin lugar a dudas fue una de las mejores presentaciones de la noche. Evilucifer fue el clímax de esta noche de metal, cerveza y hermandad. Y por último una de las bandas tradicionales de metal bogotano, una aplanadora de metal y que estaba encargada de cerrar este brutal evento, ShellShock que una vez que se subió a la tarima arranco con fuerza y contundencia y dio paso a los primeros pogos de la noche, aunque ya se veía el cansancio y uno que otro borracho, la energía seguía al máximo con los músicos dispuestos a dar un show brutal a un público ferviente y sediento de Speed metal. Fue una presentación bastante contundente, aunque se pudo ver un poco afectada debido a que durante los pogos tumbaron los micrófonos del vocalista e interfirieron un poco con el espectáculo; sin embargo, no hubo excusa para evitar mostrarnos un show brutal y un ambiente certero. En general fue un evento bastante bueno, donde el gran ganador de la noche fue el metal, los fanáticos hicieron de este espectáculo un evento lleno de hermandad y solidaridad entre las bandas, que fue algo muy interesante de ver; las bandas se daban apoyo las unas a las otras y coreaban y cabeceaban los temas de los demás: un respaldo total entre ellas. Los puntos negativos aunque pocos pueden ser elementales para futuras ediciones del evento: la falta de planificación y organización con respecto a los horarios de las bandas, las fallas técnicas del sonido que siempre puede ser mejor y aunque el espacio fue bastante aceptable sería recomendable contar con una tarima más grande ya que algunas de las bandas que contaban con más de 5 integrantes se veían algo apretadas en el escenario; sin embargo, fue un gran evento y quedamos con grandes expectativas para una futura edición. Reseña por Ratman para cubrimiento de Maldito Metal Colombiano.

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